Artículos etiquetados con: compliance penal

Dic11

¿POR QUÉ NECESITA CUALQUIER EMPRESA UN PLAN DE PREVENCIÓN DEL DELITO Y UN CÓDIGO DE ÉTICA CORPORATIVA?

Categories // Penal

POR PEDRÓS ABOGADOS

¿POR QUÉ NECESITA CUALQUIER EMPRESA UN PLAN DE PREVENCIÓN DEL DELITO Y UN CÓDIGO DE ÉTICA      CORPORATIVA?

 

¿Por qué necesita cualquier empresa un Plan de Prevención del Delito y un Código de Ética Corporativa?.

 

Ésta es la cuestión esencial que muchos clientes y socios empresarios nos están planteando una y otra vez desde que a partir del año 2010 la ley permitiese que la empresa fuese responsable penal por la comisión de un delito, y desde que el pasado 1 de julio entrara en vigor la reforma del Código Penal que establece la "obligación" de las empresas de disponer y aplicar un ‘plan de prevención de delitos’ si quieren quedar exentas o reducir su posible responsabilidad criminal.

 

En la doctrina tradicional, y así lo establecían las leyes y lo aplicaban los jueces, las empresas no podían ser culpables de delitos pero, desde 2010, la aprobación por el Parlamento de la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal introdujo expresamente la posibilidad de que las personas jurídicas fuesen responsables criminalmente de los delitos cometidos en su nombre o en su beneficio, ya fuesen realizados por sus representantes, administradores de hecho o de derecho o sus trabajadores.

 

Ante esta problemática, la nueva reforma del Código Penal introduce en el artículo 31 bis y siguientes la posibilidad de que las empresas queden exentas y no sean responsables de responsabilidad penal si, en caso de comisión de un delito por uno de sus administradores o trabajadores, hubiesen adoptado y aplicado un modelo de prevención del delito.

 

La ley señala literalmente que: “La persona jurídica quedará exenta de responsabilidad si, antes de la comisión del delito, ha adoptado y ejecutado eficazmente un modelo de organización y gestión que resulte adecuado para prevenir delitos de la naturaleza del que fue cometido o para reducir de forma significativa el riesgo de su comisión”.

 

En consecuencia, cualquier empresa necesita disponer e implementar un Plan de Prevención del Delito para, en caso de que alguno de sus trabajadores o administradores haya cometido un hecho criminal:

 

1º- Poder alegar judicialmente y quedar exentas o reducir su responsabilidad penal en el caso de que un trabajador o administrador haya cometido un delito en nombre o por cuenta de la empresa.

 

2º- No recibir, en consecuencia, sanciones penales, evitando sufrir  desde la multa hasta la disolución de la empresa, pasando por otro tipo de penas como la suspensión de sus actividades, clausura de locales, inhabilitación para concursos públicos o intervención judicial.

 

3º- Reducir y defenderse del impacto negativo y perjudicial que, en términos no judiciales sino de reputación y daño a la marca pueda tener el hecho criminal, al haber intentado prevenir la comisión de delitos.

 

Conjuntamente a lo anterior, y como un paso más no solo en la prevención del delito sino en el cumplimiento de los más altos estándares de comportamiento ético y responsabilidad social de la empresa, es aconsejable para cualquier empresa disponer e implementar un Código de Ética Corporativa.

La necesidad de actuar de forma ética surge de que si bien existen conductas y patrones empresariales que no son, en el momento actual, delitos ni infracciones de la ley, estas conductas y patrones sí pueden tener e implicar un efecto directo y negativo en el funcionamiento de la empresa y su reputación.

Es en este campo de cumplir con unos estándares superiores a los mínimos legales donde la implementación de un Código de Ética Corporativa sirve para, en caso de que la empresa se vea afectada por algún tipo de irregularidad, poder:

 

1º- Alegar ante los tribunales y acusaciones que la empresa dispone y aplica no solo un plan de prevención del delito en estricto cumplimiento de la ley y sus obligaciones, sino que más allá de eso la empresa dispone y aplica un código de buen gobierno corporativo.

 

2º- Reducir y minorar el posible impacto negativo, dañino y el riesgo que para la reputación de una empresa puede suponer que haya ocurrido un hecho polémico, accidente, negligencia o similar.

 

3º- Defenderse de las acusaciones de competidores, administraciones públicas y consumidores, demostrando que se trata de una empresa que toma muy en serio y cumple sus obligaciones con un comportamiento ético empresarial.

 

Con estos dos protocolos, el Plan y el Código, hemos diseñado un exhaustivo y completo sistema en interés de la empresa cuyo objetivo es reducir y eliminar la posible responsabilidad penal y mejorar y desarrollar su ética corporativa como formas de lograr una mayor productividad y una responsabilidad social corporativa real y efectiva. 

 

Dic11

III JORNADAS DE LA EMPRESA FAMILIAR: ÉTICA CORPORATIVA / COMPLIANCE

Categories // Penal

III JORNADAS DE LA EMPRESA FAMILIAR: ÉTICA CORPORATIVA / COMPLIANCE

Pedrós Abogados organizó  las III Jornadas de la Empresa Familiar en la Masia de la Taula LLarga. El acto sirvió entre otras cosas para presentar el nuevo servicio que ofrece nuestro despacho de Ética Corporativa / Compliance para todo tipo de empresas. La letrada Sonia Ortega fue la encargada de explicar a nuestros clientes la necesidad de que los códigos éticos han de ser los que marquen la diferencia en cualquier empresa.

Después de dicha presentación tuvo lugar la tradicional comida que por estas fechas navideñas celebramos con parte de nuestros clientes.

 

Por otra parte, se hizo eco de esta jornada el diario digital Confilegal. Os adjuntamos el enlace:

http://www.confilegal.com/noticias/pedros-abogados-presenta-nuevo-area-etica-corporativa-16122015-1800

Mayo20

LA RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS SOCIEDADES MERCANTILES.

Categories // Penal

LA RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS SOCIEDADES MERCANTILES.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
La entrada en vigor en próximo 1 de julio de 2015, de la Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica el Código Penal español, supone la reforma más profunda efectuada en el mismo desde su aprobación por la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre del Código Penal.
 
Con ella se modifican 252 de sus artículos, y se suprimen 32 de ellos. 
 
Una de las mayores enmiendas, ha sido la mejora técnica en la regulación de la responsabilidad penal de las personas jurídicas -responsabilidad introducida en nuestro ordenamiento jurídico por la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio-, con la finalidad de delimitar adecuadamente el contenido del “debido control” que de obligado cumplimiento es exigido para con las mismas sociedades mercantiles. 
 
Al efecto, quedará modificado el artículo 31 del Código Penal, artículo 31 bis del mismo cuerpo legal, e introducido el artículo 31 ter, artículo 31 quater y artículo 31 quinquies en el citado texto normativo. 
 
Tal como queda dispuesto en el vigente Código Penal (Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre), así como para con la nueva redacción del mismo,  (Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo), la persona jurídica (representada en las personas físicas que componen los consejos de administración), será penalmente responsable, de los delitos cometidos por sus administradores o representantes legales, por aquellos que quedan autorizados para la toma de decisiones en nombre de la misma, así como por sus empleados -sujetos dependientes de la autoridad- (todos ellos en su beneficio directo o indirecto). 
 
Con base en ello, las principales novedades introducidas por la señalada Ley orgánica 1/2015, de 30 de marzo, quedan sucintamente materializadas, del siguiente modo:
 
Se extiende el régimen de responsabilidad penal a las sociedades mercantiles de carácter estatal, que ejecuten políticas públicas.
 
Para el caso de delitos cometidos por sujetos dependientes, esto es empleados, la persona jurídica quedará criminalmente responsable, única y exclusivamente, para cuando el incumplimiento de los deberes de vigilancia supervisión y control de ésta última sobre los mismos (empleados) hubiere sido “grave”. Calificación que quedará al prudente arbitrio del Órgano Judicial sentenciador, atendidas las concretas circunstancias del caso.
 
Como causa de exención de la responsabilidad penal de las personas jurídicas, se exige para con las mismas, la adopción y ejecución de un programa de prevención de delitos. Imponiéndose al efecto, lo que frecuentemente se denomina, Corporate Defense, (figura tradicional en las sociedades mercantiles anglosajonas), para el caso, Compliance Penal, y como sujeto responsable del adecuado cumplimiento normativo del mismo,  el calificado compliance officer. 
 
¿Qué es el Modelo de Prevención de Delitos? Como ha sido indicado, la reforma del Código Penal avala la atenuación y/o eximente de la responsabilidad penal de las personas jurídicas (empresas), siempre y cuando éstas, antes de la comisión del delito, hubieren adoptado eficazmente un Modelo de Prevención de Delitos (compliance penal), esto es, un modelo organizativo y de gestión, adecuado al objeto de advertir la comisión de delitos o la reducción de forma significativa, de la comisión de los mismos.
 
De conformidad con la nueva redacción del Código Penal, los señalados Compliance Penal, objeto de atención y cumplimiento por parte de las sociedades mercantiles, deberán reunir las subsiguientes características:
 
Para el caso de la comisión de delitos por parte de sujetos dependientes, esto es, empleados; 
 
A). Deberán identificarse las actividades de riesgo. 
 
B). Se establecerán procedimientos para la adopción y ejecución de decisiones en relación a dichos modelos de prevención. 
 
C). Se dispondrán los recursos económico-financieros que fueren adecuados. 
 
D). Se incluirá un sistema de denuncias interno. 
 
E). Se establecerá un sistema disciplinario que sancione adecuadamente el incumplimiento de las medidas que establezca el modelo. 
 
F). Se realizarán verificaciones y adaptaciones periódicas.
 
A las anteriores exigencias, se adiciona la obligación de designar un órgano, individual o colegiado (Compliance Officer), encargado de la supervisión del funcionamiento y cumplimiento del modelo de prevención.
 
Para el caso de la comisión de delitos por parte de los representantes legales y/o administradores de la persona jurídica, así como por aquellos que quedan autorizados para la toma de decisiones en nombre de la misma, la aplicación de la exención de la responsabilidad penal, requerirá, asimismo; 
 
A). Que los autores individuales hubieren cometido la infracción penal, eludiendo fraudulentamente los modelos de organización y prevención.
 
B). Que no se hubiere producido una omisión o un ejercicio insuficiente de las funciones de previsión, vigilancia y control, por parte del órgano de supervisión (Compliance officer). 
 
C). Que la función de control del modelo de prevención de delitos, hubiere quedado atribuida a un órgano de la entidad mercantil con poderes autónomos de iniciativa y control. 
 
¿Y en caso de incumplimiento incompleto del Compliance Penal? La reforma del Código Penal, prevé que en determinado caso, ello sea valorado como atenuante de la pena.
 
 
* Ana Montañés Berbel, abogada en Pedrós Abogados.